Diego Cornejo, el exmandadero de los oligarcas de la prensa

A Cornejo lo conocimos hace muchos años como uno de los periodistas que se enfrentaba al poder sin miedo desde sus columnas en el Diario HOY y desde su trabajo como editor general del diario que luego, cuando empezó a convertirse en cavernícola político, ayudó a quebrar y desaparecer.

Ahora Cornejo no es nada. Un pobre individuo que pinta mediocres acuarelas como hobby y que habita en un lujoso apartamento de la pelucona avenida González Suárez de Quito.

Hace meses desapareció de la escena pública luego del papelón que realizó cinco años como presunto defensor de la “libertad de prensa” y, en realidad, obsecuente vocero de los dueños de la gran prensa reunida en la hoy casi desaparecida AEDEP.

Como un rey Midas, pero al revés, Cornejo destruye todo lo que toca.

Pero eso no le impidió viajar decenas de ocasiones con todos los gastos pagados junto a sus amigos de la proyanqui Fundamedios a Washington para denunciar lo que sus patrones consideran persecución a la “prensa libre” (?) y acoso a los periodistas de investigación (¿hay periodistas que tengan los huevos para hacer investigación en el Ecuador sin el pretexto de que no lo pueden hacer porque la Ley de Comunicación les impide?).

El diario El Perverso lo rescata de entre los escombros del olvido con una entrevista este domingo 18 en el que Cornejo nunca reconoce que le botaron de HOY cuando el día de las elecciones presidenciales entre Rafael Correa y Álvaro Noboa decidió que el mediocre y venenoso periódico que manejaba, el HOY, publicó a seis columnas  una noticia sobre el pasado del padre de quien sería, por diez años, el mejor presidente que ha tenido el Ecuador.

Eso es lo que no admite ni admitirá. Su estupidez y su falta de criterio. Su ceguera que le produjo odio contra Rafael Correa y el caratitivo gesto de su expatrón, el explotador “Gringo” Mantilla, para postularlo como director de la Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos, AEDEP, que en otras palabras significa ahora Sociedad de los Periódicos Muertos.

“Querían dejar a los medios como cascarón sin contenido” es la frase supuestamente inteligente de Cornejo para salir del paso y tratar de explicar lo inexplicable: los medios privados se declararon enemigos del expresidente Rafael Correa porque fue el primero (y ojalá no el último) que se atrevió a desenmascar la enorme influencia económica y política y los innumerables  beneficios que obtenían con los pasados gobiernos ejerciendo el chantaje mediático desde su poder fáctico.

Cornejo, el periodista que pasó de combativo antipoder a vocero lambón de las Guadalupes, los Gringos, los Pérez, los Alvarado Roca y otros arrogantes y soberbios especímenes, se declara, sin decirlo, un “héroe de las libertades de prensa y de expresión” cuando, según él, “elgobierno autoritario de Correa empezó una política agresiva contra los medios”.

¿Será que a su edad, cuando ya ha pasado de los 70 años y ha vivido una vida de viajero de primera clase, casero de la SIP y ansioso bebedor de Jack Daniels, la memoria le empieza a fallar y va camino a la amnesia selectiva, Ya no se acuerda de que quienes se alinearon en contra de Rafael Correa fueron sus patrones para evitar que ganara su primera elección?

¿Será que a su edad, cuando la memoria empieza a fallar por tanta mentira acumulada en su cerebro, olvida que nunca defendió a los periodistas de esos medios que eran amenazados con despidos intempestivos si no apoyaban a Noboa y atacaban a Correa?

Cornejo lamenta que los medios privados de comunicación hayan sido acusados de corruptos por Correa en los primeros años de la gestión presidencial.

¿Y no lo son?

¿La prensa mercenaria no era instrumento de los dueños y de sus poderosos accionistas para presionar a su favor y manejar la política bancaria, la laboral, la financiera, la exportadora, la importadora, la diplomática, la comercial?

Para Cornejo el problema no es que esa corrupción de la prensa mercenaria, que les servía para mantener altas ganancias de sus otros negocios, haya provocado la creación y vigencia de la Ley Orgánica de Comunicación.

El problema es, como dicen sus secuaces con cierta monotonía y reiteración, que para Cornejo y sus patrones “la mejor ley es la que no existe”.

Porque bajo esa tonta reflexión, lo que en realidad Cornejo quiere decir es que a partir de la presidencia de Rafael Correa la prensa mercenaria ya no puede, al menos como antes, ser que la que ponía y quitaba presidentes y gobiernos a su capricho.

Cornejo pasó de gran periodista a lameculos del poder mediático.

No le quedaba más. Después de manejar diario HOY como elefante en cristalería y llevarlo a una ruina que la culminaron el vil colombiano José Hernández y su escudero Roberto Aguilar, alguna mentira debe crearse él mismo para no responsabilizarse de la calumnia que hiciera en contra de la familia del presidente Correa y de la cual solo una  cosa le salvó de ir a la cárcel: que en ese tiempo aún no existía la Ley de Comunicación que hoy tanto le duele.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s