La serpiente Hinostroza ataca de nuevo

hola_ecuavisaSi alguien la viera solamente en las revistas de corazón, esas publicaciones dedicadas a que los pelucones se conozcan y se reconozcan en sus ambientes exclusivos y pomposos, no creyera que esa “madre luchadora”, como se autocalifica en la reciente edición de la revista Hola, se podría creer que la rubia entrevistadora del matutino de Teleamazonas es casi un ángel caído del cielo, como una redentora de la clase social a la que representa y del canal seudovendido de otro banquero que maneja los hilos editoriales desde la oscuridad.

Pero esa “madre luchadora”, que en la revista rosa esconde a su marido y no lo expone porque los lectores recordarían que es el mismo que mantenía negocios durante años con el gobierno, es en realidad una serpiente detrás de un micrófono y frente a las cámaras.

Ahora pretende, con su larga y filuda lengua, manejar al nuevo Gobierno, al cual, antes de que se posesione, ya le acusa de que “será lo mismo que el anterior” y le conmina a que si quiere diferenciarse del régimen del presidente saliente “no debería invitar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a la posesión del 24 de mayo”.

¿Desde cuándo una “madre luchadora” y periodista de oposición intenta imponer los criterios políticos con los que quiere proyectarse el nuevo gobierno?

¿Quién es esta vulgar y agresiva “periodista” (entre comillas) como para exigir que el nuevo presidente, Lenín Moreno, no incluya en su gabinete, por ejemplo, a quien será ministro de Finanzas porque “era asesor del Banco Central”?

¿No será porque cuando lo invitó a su paredón personal, que es su espacio de entrevistas, el nuevo ministro, el economista Carlos de la Torre, cuando hace semanas fue invitado al programa, se le paseó, le dictó cátedra y le hizo quedar como lo que es, una “periodista” semianalfabeta con un amplio océano de conocimientos pero con un milímetro de profundidad?

¿Quién es esta vulgar y agresiva “periodista” (entre comillas) como para exigir que el nuevo Presidente cambie a todo el gabinete anterior, porque, según ella, “la presencia de nombres ya conocidos significa que no habrá ningún cambio en la manera en que se manejará el Estado durante los próximos cuatro años?

Una serpiente con una lengua tan filuda jamás entenderá que los medios, hace tiempo, dejaron de ser un poder fáctico que imponía ministros, embajadores y hasta medidas económicas en beneficio de sus patrones, en este caso el más poderoso banquero del Ecuador que traza las líneas editoriales de todos los medios que finge haber vendido, pero que lo hace a escondidas, como para que nadie se dé cuenta de que lo que persigue es que su banco no sea tocado por las autoridades de control?

Nos da pena por compararla con una serpiente, porque estos reptiles no tienen la culpa de que existan “periodistas” tan venales como la Hinostroza, y le ofrecemos disculpas a la serpiente.

Tienen razón los animalistas que nos leen y que dirán que no es justo compararla con una víbora porque las víboras solo hacen daño a quienes las atacan.

Pero hay que entender que es una metáfora. Porque, sino, ¿con qué la comparamos? Quizás con ningún ser vivo, ni con animales ni con plantas, sino con periodistas de la peor calaña como los calumniadores Luis Eduardo Vivanco (alias el payaso de la derecha), Martín Pallares (el que escribe desde los intestinos), José Hernández (el colombiano que se cree presidente de la república), el seudoinvestigador Juan Carlos Calderón (el que fracasó en todos los medios impresos donde estuvo), Roberto Aguilar (el que escribe tres meses seguidos y se encierra otros tres meses a no escribir sino a dedicarse a sus vicios) y tantos cagatintas como el Pájaro Febres Cordero.

A propósito de este último, le pedimos que no se vaya de la señal de Tripa Mishqui, porque pronto le dedicaremos un especial donde mostraremos su involución y su pérdida del talento humorístico que tanto fama le dio antes de que decidiera odiar al presidente Correa para dar gusto a sus patrones del diario El Perverso, los mismos que fueron perdonados por el Primer Mandatario cuando perdieron el juicio penal por calumnia y perversidad.

Pero volviendo a la serpiente Hinostroza hay que recordarle que existe una Ley de Comunicación y que, sobre todo, existen miles de ciudadanos que la aborrecen y la rechazan, que solo con verla en las portadas de las revistas rosa ya le identifican como servil vocera de esa oligarquía que intenta por todos los caminos que el Ecuador vuelva a su terrible e injusto pasado.

No, señora serpiente, no. Usted está equivocada. Y sabemos exactamente quién es y a qué negocios familiares truncos se debe su actitud tan agresiva con quienes le quitaron el pastel de la boca.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s