Los Vivanco, una oscura estirpe “periodística”

screen-shot-2016-08-05-at-6-08-44-pmLuis Eduardo Vivanco, un seudoperiodista que funge de editor general del periódico La Hora y que además se presenta en un mediocre programa de televisión llamado “Castigo divino”, donde muestra sus grandes facultades para beber alcohol y emborrarse con sus invitados, es una caricatura de sus parientes cercanos, que lo acogieron en ese diario para que haga el trabajo sucio de colocar titulares sin sustento y manipular la información al gusto de quienes sostienen financieramente al medio, como un hilo a punto de romperse.

Este seudoperiodista se queja y se victimiza con sus invitados cuando la Superintendencia de Comunicación sanciona a La Hora por no cumplir las más elementales normas de la comunicación social y de la información, que por sí lo ha olvidado se lo recordamos: contrastar, verificar y publicar todo lo que es relevante para el país y para la sociedad, no solo lo que él y su tío, de quien ya vamos a hablar, deciden poner en su panfleto.

vivancoss

Aquella mediocridad disfrazada de periodismo no es nueva en la familia Vivanco.  El dueño del diario, Francisco Vivanco Riofrío, sabe cómo esconder su oscura historia detrás de las hojas de su irrelevante periódico de tamaño mediano, de pocas hojas y de escasas ideas.

Detrás de su apariencia de poderoso director de un medio de comunicación, Vivanco
Riofrío mantiene oculto que entre 1985 y 1986, cuando era subsecretario del gobierno del criminal gobierno de León Febres Cordero, fue enjuiciado por narcotráfico.

portada

La droga que enviaba a Estados Unidos se camuflaba en pacas de fibras de abacá. Este tipo de exportaciones, que se realizaban a Estados Unidos, se tramitaban en las oficinas jurídicas de Vivanco Riofrío, alias “el doctor”, en Quito.

63

En una de sus operaciones se le durmió el diablo y la Interpol descubrió que entre las pacas de abacá se camuflaban más de 300 kilogramos de cocaína.

300kg

Vivanco Riofrío, un dizque respetado director de un medio y miembro de la cada vez más debilucha Asociación de Editores de Periódicos (AEDEP), fue sindicado por tráfico internacional de drogas, una noticia que nunca se publicó en los medios mercantiles gracias a sus contactos y al amenazante poder que Febres Cordero ejercía sobre la prensa comercial, cómplice de los silencios y de la corrupción más sórdida de  tiempos de la partidocracia.

Pero esa no fue la única travesura del tío del cómico y alcohólico Luis Eduardo Vivanco, quien funge de periodista, de profesor universitario y de payaso financiado por el Banco Guayaquil, del excandidato presidencial Guillermo Lasso.

En otra ocasión, para volver al prontuario de su tío y jefe, el 18 de marzo de 1985 aterrizó una avioneta en la hacienda El Timbre, en Quinindé. Dentro de la aeronave iban 21 sacos de yute con 601 kilos de cocaína. ¿Ya adivinaron de quién era la hacienda? Claro, de Francisco Vivanco Riofrío.

18

¿Con el fruto de esos negocios sucios levantó Vivanco Riofrío su pequeño imperio mediático, cada vez más reducido en páginas, en personal y en ediciones regionales?

9059_327492867382539_1085067493_nVivanco Riofrío cerró hace dos años la revista Vanguardia, haciendo que se sacara a patadas al personal.

Su pretexto fue que la publicación ya no rendía financieramente “por culpa de la Ley de Comunicación y del Gobierno”, pero en realidad lo que sucedió con esa revista fue que se la manejó con el hígado y no con la cabeza, obligando a los periodistas a colocar las portadas y los temas que le interesaban a él y no a los lectores, que inteligentemente dejaron de comprar la revista al darse cuenta de que era un instrumento más de la corrupción del repugnante personaje que sufrió la metamorfosis de muchos de los dueños de los medios comerciales: primero se metieron en política para camuflar sus pecados y luego emergieron convertidos en dueños de medios de comunicación, como si aparecieran de la nada, ocultando de dónde obtuvieron el capital para crear sus empresas supuestamente informativas.

Quién no recuerda aquella escena en la que el prepotente Vivanco Riofrío salió a la puerta del gris edificio donde funciona La Hora en Quito a expulsar a cuatro fotógrafos de otros medios, compañeros de Raúl Lluno, reportero gráfico del Diario, que fue despedido del periódico sin respetar sus años de trabajo, la liquidación que le correspondía, su seguro social, su derecho a una jubilación patronal justa y la obligación patronal de proteger los derechos laborales del personal a su cargo. Raúl Lluno, un fotógrafo querido por sus compañeros y que en esa época se encontraba muy enfermo, quedó en la calle tras ser despedido por Vivanco.

Así es “don Francisco” o “el doctor”, un individuo con conexiones sombrías en el antiguo aparato de justicia y relacionado con delitos que nadie sabe cómo logró limpiar.

De esa estirpe viene también el payaso Luis Eduardo Vivanco, que en sus columnas intenta, sin conseguirlo, hacer reír a sus lectores burlándose de las autoridades gubernamentales, cuando en realidad lo que produce risa es la burda y grosera manera de escribir de un individuo que en cualquier otra parte del mundo no tendría espacio ni para sentarse en una silla de una sala de redacción.

vivanco

El cómico periodiquero anda por la calle simulando ser un reportero inocente, suspicaz, observador y sobrio. Vistiendo camisas a cuadros y gorras trata de pasar desapercibido entre los ciudadanos que caminan por las calles por la vergüenza de tener que trabajar para su adorado tío, adorado porque era el único que podía darle trabajo y cederle un pedazo de poder en el panfleto.

Los Vivanco, que no son los famosos bailarines españoles de flamenco sino este par de insensatos, son muy conocidos y desprestigiados en los ambientes periodísticos porque usan su panfleto y sus espacios mediáticos para calumniar, difamar y atentar contra la honra de las personas que no comulgan con sus aficiones a los negocios sucios y al alcohol. “El doctor” y el “editor general” no son más que parte de una estirpe oscura, muy oscura.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s