Pinoargote odia a Manabí

Cada día las cosas van quedando más claras en el proyecto golpista de la extrema derecha. La entrevista en Contacto Directo de este jueves 6 por parte del exembajador de la partidocracia, Alfredo Pinoargote, al ministro de Defensa, Ricardo Patiño, reveló detalles de la angustia que sienten los inversionistas de la campaña del excandidato perdedor y de sus adláteres de la CIA estadounidense y de la aristocracia política de sus amigos, los mediocres y estafadores expresidentes de España.

01-09-2015-pinoargote

En un alarde de estupidez, Pinoargote llegó a decir este jueves que si supusiéramos que no existiera Manabí (¡¡¡¡), el presidente electo no sería Lenín Moreno sino Guillermo Lasso.

¿Si no existiera Manabí? Con razón fue Pinoargote uno de los seudoperiodistas que apoyó a la derecha parlamentaria cuando esta negó el voto para la ley de emergencia tributaria en favor de nuestros hermanos luego de sufrir el terremoto del 16 de abril del año anterior,  una de las peores tragedias de la historia en Manabí.

De acuerdo con el bobo pensamiento de Pinoargote, sin los votos de los manabitas Lenín no sería el primer mandatario electo.

En esa línea de reflexión, que no la tiene ni un ingenuo niño de jardín de infantes, peor un entrevistador vendido a la derecha, si no existiera Chimborazo, por decir una provincia, Lasso no hubiera tenido 100 mil votos. O si no existiera Guayas, el perdedor no hubiera aumentado sus preferencias respecto de la primera vuelta.

Pero, señor Pinoargote, para su desgracia sí existe Manabí.

Y existe un pueblo digno, un pueblo valiente, un pueblo que heredó los genes del mejor ecuatoriano de todos los tiempos, el general Eloy Alfaro, que comandó la primera gran revolución que se produjo en el Ecuador y que entregó su vida cuando lo asesinaron y arrastraron en Quito gente como la que hoy está tratando de “incendiar” la capital, creando el caos, la violencia, el desorden y el malestar de los ciudadanos comunes, sin ambiciones, que desean trabajar y ganarse el pan de todos los días sin que nadie los interrumpa o los agreda por no aplastar los pitos de sus autos para reclamar a favor de Lasso.

Pinoargote, uno de los culpables directos de la crisis que estamos viviendo, fue el primer seudoperiodista que “felicitó” a Lasso en el set de Ecuavisa declarándolo, en la práctica, presidente electo, cuando aún faltaba más de una hora y media para que el Consejo Nacional Electoral (CNE), único organismo encargado institucionalmente, según la Constitución de las República, de emitir las cifras finales del primer conteo oficial en el que no ganó Lasso, aún a pesar de los Pinoargotes, los Espinosa de los Banqueros, los Xavier Alvarado y los Polibio Córdoba.

Pinoargote, el suponedor y odiador de Manabí, se quejó con el ministro Patiño de que no hay libertad de expresión en el Ecuador, cuando su irresponsable felicitación a Lasso fue realizada con plena libertad, rayando en la más absoluta irresponsabilidad, sobre la base de un simple sondeo realizado por otros irresponsables, los ejecutivos de Cedatos, a sabiendas de que ese detalle de emitir los resultados tres horas antes de los oficiales enardecería a los lassistas.

Pinoargote, el suponedor, en la más oscura esquina de su conciencia, quisiera que existieran dos países llamados Ecuador.

Pinoargote, el suponedor, en la más oscura esquina de su conciencia , quisiera que se borraran del mapa todas las provincias donde ganó Lenín Moreno y que, junto con las otras donde también el presidente electo obtuvo una caudalosa votación, desaparecieran para que Lasso gobernara solo con los incautos que creen en un banquero ladrón que, 17 años después del feriado del que usufructuó para hacerse multimillonario, ahora pretende robar la presidencia de la República mediante una táctica propia de la CIA estadounidense, que es la de convencer a palos, a piedras, a gritos, a escupitajos, con shows de cajas vacías, que él fue el ganador.

Pinoargote, el suponedor, es un fascista. Como en la segunda guerra mundial, el dictador español Franco, del Opus Dei y extremista de derecha como Lasso, Monge y Caicedo, los mentalizadores de ese monstruo tenebroso llamado CREO, bombardeaba desde el aire las regiones donde no lo aceptaban como dictador y fusilaba a quienes no pensaban como él. Igual que Pinochet. Igual que tantos dictadorzuelos latinoamericanos que acabaron siendo repudiados por la historia.

El pueblo está todavía aguantando las rabietas de estos nefastos personajes, señor Pinoargote. Y sus rabietas, también. Y le está diciendo que si son tan valientes como para pretender “incendiar” Quito, vayan a Manabí y tengan el coraje (por no decir los huevos) de enfrentarse a los manabitas y decirles que por culpa de ellos Lasso no es presidente.

El pueblo tiene un límite de paciencia, señor Pinoargote. ¿O le gustaría que alguien del otro lado de su orilla ideológica planteara incendiar Ecuavisa cuando usted está ahí adentro defendiendo lo indefendible? ¿O usted quiere que haya un muerto para victimizarse y decir que en el Ecuador hay una dictadura?

Usted, señor Alfredo Pinoargote, es uno de los grandes responsables de lo que está ocurriendo este mismo momento en varios sectores del país, en especial en Quito, ciudad a la que los tiranos y los aprendices de tiranos, como sería Lasso siguiendo los postulados del Opus Dei gobernando en beneficio de los ricos, nunca han podido vencer.

Cálmese, señor Pinoargote.

Como dijo al alcalde Nebot en su propio espacio, al que usted no asistió el lunes por su chuchaquis moral luego de felicitar el domingo por la noche a Lasso sobre la base de un supuesto y no de una realidad, hay que aprender a perder con dignidad y aceptar que las encuestadoras, en especial las pagadas con millones de dólares por el candidato derrotado, suelen equivocarse con mucha frecuencia.

Usted, que es parte de los que dicen que si seguimos con la Revolución Ciudadana terminaremos como Venezuela, es el que está generando esta Venezuela donde la oligarquía no termina de aceptar que la sociedad cambió para siempre de la mano del comandante Hugo Chávez.

No siga encendiendo el ánimo del pacífico pueblo ecuatoriano, señor Pinoargote. El venenoso y letal boomerang que está lanzando todas las mañanas puede llegarle a usted a su propia cabeza más rápido de lo que se imagina.

Anuncios

One thought on “Pinoargote odia a Manabí

  1. Ganó Lenin Moreno, ahora hay que cuidar esa confianza con trabajo y honestidad como ha caracterizado al presidente electo. Toca apoyarlo siguiendo ese ejemplo de amor por la patria y vigilar que cualquier infiltrado u oportunista no haga daño al proyecto político.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s