CNÑ y su desvergonzada participación en el conflicto venezolano

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Desde los inicios de la revolución bolivariana impulsada por el difunto Presidente Hugo Chávez, se hizo evidente que CNÑ, la desprestigiada franquicia “latinoamericana” del CNN original. Durante el fallido golpe de estado del 2002, sus presentadores no disimularon su alegría y dieron por hecho que el gobierno fantoche instaurado por los golpistas era legítimo, pese a que ni siquiera los Estados Unidos –país que financia a la oposición venezolana- lo reconoció como tal.

En los actuales momentos Venezuela se encuentra al borde de la guerra civil y CNÑ en vez de abogar por una solución pacífica, actúa como buitre en busca de apuntalar su agenda noticiosa derechista dentro del continente. Prueba de ello es el vergonzoso “debate” dirigido por Patricia Janiot, quien demuestra estar parcializada a favor de los opositores, a quienes no exige pruebas de ningún tipo y les permite interrumpir a los partidarios de Maduro, para quienes reserva un trato peyorativo. Un debate se base en intercambiar y contrastar propuestas, no agresiones, tal como hacen los participantes azuzados por Janiot, quien evidentemente disfruta del caos que se desarrolla en el set televisivo.

De igual forma, CNÑ ha dado un espacio ínfimo a diálogos por la paz que se está realizando en estos momentos en Caracas. No solo busca silenciar los esfuerzos del gobierno de Maduro por iniciar un diálogo nacional, sino que los ridiculiza y boicotea con grotescos “debates” como el anteriormente señalado. Comparto el testimonio in situ de Oscar Bonilla, uno de los observadores del proceso, quien en estos momentos se halla en Caracas en representación del gobierno ecuatoriano:

 

26 de febrero, 2014:

Primeras impresiones desde Caracas: la ciudad está en paz, hasta donde he podido verla. Hay normalidad y fluidez en todo. El gobierno dialoga con la ciudadanía y con la sociedad organizada, todos los días hay concentraciones de sectores sociales que conversan con el Presidente Maduro. Hoy también los habrá. La oposición a través de los medios de comunicación denodadamente procura mantener la tensión, legitimar y justificar las confrontaciones que aún se mantienen en otros departamentos y, aparentemente, puntos de Caracas, también. El feriado de Carnaval distanciara interrumpirá la secuencia política planeada por la oposición. La consiga de La Paz y la concertación es justa y es potente. Pero nada conveniente para la oposición.

28 de febrero, 2014:

La Conferencia por La Paz se ha concretado y establece un escenario que articula y orienta a los aliados del proceso, busca coptar actores que no se habían definido y que actuaban en el campo del golpismo e impulsa una política de alianzas hacia sectores empresariales, al mismo tiempo que transparentar la causas de la situación económica determinando los roles tanto del Estado como de las elites, en lo que se considera una iniciativa estratégica important el campo popular de cara al sostenimiento de ámbitos de acumulacióne para superar la crisis y disgregar la coalición golpista. En otro campo, el desarrollo de movilizaciones y diálogos por sectores sociales, activa de fuerzas que podrían desplegarse con mayor amplitud e intensidad cuando todos estos sean convocados y converjan. Mientras tanto Cancillería trabaja activamente en el ámbito de la UNSSUR, en tanto Rusia manifiesta su desacuerdo con la intromisión estadounidense en los asuntos internos de Venezuela. Las FFAA han marchado por Caracas en una manifestación signada por una estética ciudadana para nosotros nada común. Las estrategias de resistencia frente a una potencial intervención militar buscan resguardar toda su capacidad, fundiendo la resistencia y respuesta militar en el seno del pueblo, antes que en los cuarteles. La causa de la República Bolivariana de Venezuela y su destino son determinantes para el sostenimiento de la tendencia democrática y progresista de izquierda en Nuestra América. Esta lucha es continúa y prolongada.

Feriado integral en Caracas. Cunde la paz. Ninguna “tranca” en ningún lado, que yo haya visto. Se intentará una nueva movilización de estudiantes de posición el domingo… Intentarán reanudar la bronca después del feriado de cuatro días. De todas maneras, estos cinco días del festivo podrían, situacionalmente al menos, escindir el plan golpista.

OSCAR BONILLA

 

 

No podemos negar que al Presidente Nicolás Maduro la situación se le está escapando de las manos y que no tiene ni el carisma ni la sagacidad de su predecesor, pero CNÑ y otros medios de ultra derecha transmiten información sesgada con el fin de magnificar los acontecimientos.

Simultáneamente, callan la descarada presencia de grupos paramilitares cercanos a Álvaro Uribe, el hecho de que gran parte de las acciones opositoras son dictadas y financiadas desde los Estados Unidos, y que el proceso inflacionario por el que atraviesa Venezuela es resultado de la acción de empresarios que -en un afán desestabilizador- acaparan productos de primera necesidad para generar descontento entre los venezolanos.

CNÑ nunca han transmitido ninguno de los múltiples operativos donde el gobierno venezolano abre las bodegas de estos malos empresarios y encuentra cantidades enormes de productos que escasean en el mercado, ni dan cobertura a los hechos violentos protagonizados por la oposición. Los muertos son de ambos bandos y ningún acto de violencia –venga del bando que venga- es justificable, pero para CNÑ existen muertes de primera que reciben máxima difusión, pues se trata de opositores o de guapas modelos atrapadas en el fuego cruzado, y de segunda, cuando el cadáver pertenece a uno de los partidarios de Maduro caídos durante las refriegas.

El Presidente Nicolás Maduro fue elegido en las urnas y su mandato debe ser respetado en pro del orden constitucional y de la democracia, está buscando una salida a la crisis, para lo cual cuenta con el respaldo de gobiernos y pueblos amigos como el ecuatoriano. Ha invitado a los opositores a que dialoguen, pero la paz es saboteada por medios de comunicación extranjeros que se creen actores políticos del conflicto venezolano.

Este tipo de actitudes son causal más que justificado para que se inicie el proceso administrativo contra CNÑ y que se retire su señal del territorio venezolano. No se trata de censura, sino de hacer respetar las leyes de comunicación de un país soberano, que durante años ha estado bajo el ataque permanente de dicha cadena televisiva. Censura es lo que sucede en Estados Unidos, país que desde la aparición de Telesur bloqueó su señal y que -sin ninguna justificación- ha prohibido  a las empresas de cable ofrecer dicho canal en su parrilla.

Para finalizar, les comparto este texto de Silvio Rodríguez, quien responde a Rubén Blades por su crítica al gobierno venezolano. Mientras que las palabras de Blades fueron inmediatamente reproducidas por los conglomerados mediáticos, el texto de Silvio ha sido silenciado.

 

Silvio Rodríguez y Rubén Blades
Silvio Rodríguez y Rubén Blades

 

Carta abierta de Silvio Rodríguez a Rubén Blades:

Las verdaderas revoluciones son siempre difíciles. Che Guevara sabía algo de eso y decía que, en las verdaderas, se vence o se muere, porque una revolución no es una tranquila, pacífica obra de beneficencia, como cuando las encopetadas damas de la alta sociedad salen a hacerle caridad a los que no tienen justicia.

Una revolución es un vuelco, una ruptura, un abrupto cambio de perspectiva. Es cuando los oprimidos dejan de creer en que los que mandan –los que los oprimen– tienen la verdad de su lado, y piensan que el mundo puede ser diferente de como ha sido hasta entonces.

Pero claro que los opresores no se resignan a abandonar sus posiciones de dominio y luchan a vida o muerte por ellas, aunque aparentemente, los “otros” sean sus connacionales: enseguida se enajenan de la mayoría del pueblo, porque las revoluciones –no los golpes de estado– siempre son obra de la mayoría.

En un respetuoso diálogo con el presidente venezolano aunque no tanto con sí mismo, el cantautor Rubén Blades, hace años uno de los abanderados de la canción social en América Latina, expone su concepto de revolución:

Para mí, la verdadera revolución social
es la que entrega mejor calidad de vida a
todos, la que satisface las necesidades
de la especie humana, incluida la necesidad
de ser reconocidos y de llegar al estadio
de auto-realización, la que entrega oportunidad
sin esperar servidumbre en cambio.
Eso, desafortunadamente, no ha ocurrido
todavía con ninguna revolución[1].

Ni va a ocurrir en ninguna revolución verdadera, Rubén. No era sino la voluntad de mejorar la calidad de vida de la gente lo que inspiró la Reforma Agraria cubana, que entregó parcelas a miles de campesinos sin tierra y, esencial para procurar mejor calidad de vida, fue la alfabetización cubana de 1961,–porque no hay autorrealización sin saber leer–pero enseguida llegaron la invasión de Bahía de Cochinos y el bloqueo económico que es repudiado cada año en la ONU, aunque acaba de cumplir 52.

Me fascina esa idea de que una revolución social “satisface las necesidades de la especie humana”, y claro que eso solo lo hace una revolución cuando se la ve históricamente: no habría democracia ni derechos humanos sin la prédica de los iluministas: sin Voltaire, Montesquieu, Rousseau, pero los que llevaron adelante esas ideas en la práctica social, los que las impusieron como “necesidades de la especie humana” –Danton, Marat, Robespierre , porque las monarquías gobernaban por derecho divino– guillotinaron a la aristocracia francesa que se rebeló contra ellas, la aristocracia que ahogaba en sufrimientos, en miseria los derechos de lossans culottes, acaso los que Evita Perón llamó en su momento “los descamisados” y Martí “los pobres de la tierra”.

El tiempo ha pasado, nos recuerda Blades, pero los derechistas venezolanos llaman “los tierrúos” a esos pobres sin zapatos que ellos explotan en el siglo XXI. Es imposible que una revolución haga felices a los dos grupos, porque la revolución va a dar justicia, y hacer justicia no es una fiesta de cumpleaños.

Es decir que nunca ha habido una revolución social como entiende Blades que debe ser. ¿Será que él no sabe lo que es una revolución social? Según se deduce de lo que escribe, no lo la sido ni la inglesa, ni la francesa, ni la rusa, ni la mexicana, ni mucho menos la cubana que lideró Fidel Castro. Presumo que tampoco la venezolana de hace doscientos años, pese a que Blades escribe de esa Venezuela que ama como “el pueblo de Bolívar”. Y ¿qué hizo el Libertador? ¿Una tranquila y plácida obra de bienestar social? No gritó Patria o Muerte, sino que firmó un decreto de guerra a muerte para los enemigos de la patria, que eran los de la revolución.

Blades no sólo lo proclama ahora en esa respuesta a Maduro, sino que lo cantaba en sus canciones latinoamericanistas: “de una raza unida, la que Bolívar soñó”. Entonces, ¿el intento de realizar el sueño de Bolívar no es el proceso integrador que emprendió Chávez, y que enfrenta a un imperio que nos quiere divididos, sino que únicamente servirá para mover el culo bailando salsa? Y cantar a voz en cuello: “A to’a la gente allá en los Cerritos que hay en Caracas protégela”. A “to’a esa gente” la protegen, además de María Lionza, los médicos de Barrio Adentro, porque esos que gritan y agreden en las calles no se ocuparon jamás de la salud de los venezolanos humildes.

Tal vez fue María Lionza la que los mandó a bajar de los Cerritos, cuando el golpe de estado de abril de 2002, para sitiar el ocupado palacio de Miraflores y exigir el regreso del presidente que habían elegido. No te dejes confundir, Blades, “busca el fondo y su razón”, y trata de entender las revoluciones de la historia, no las que soñamos para tranquilizarnos.

Para Blades, el programa político del chavismo “obviamente no es aceptado por la mayoría de la población”. Lo que quiere decir que la mayoría que eligió a Maduro, no lo es. Blades ignora las 18 elecciones ganadas por el chavismo y el casi 60% de votantes que el PSUV obtuvo en las elecciones de diciembre–que la derecha dijo que sería un plebiscito–y declara mayoría a los representantes de la vieja derecha derrocada por Pablo Pueblo, porque ese hombre –nos recordó Neruda–despierta cada doscientos años, con Bolívar.

Me recuerdo a mí mismo, en los años setenta, en el antiguo apartamento de Silvio Rodríguez, con su puerta negra en la que había golpeado el mundo, descubriendo los primeros trabajos de Rubén Blades con la orquesta de Willy Colón. Nos encantábamos de encontrar una salsa patriótica, “La maleta”, aunque sabíamos que no eran ideas unánimes entre los latinoamericanos. Ninguna idea hondamente renovadora consigue apoyo unánime, al menos cuando aparece: el poder establecido –eso que los norteamericanos llaman stablishment–tiene muchos resortes, muchas maneras de “convencer”, de imponer sus intereses, y sabe que son pocos los que no ceden ante ellos.

Una cosa es cantar y otra vivir lo que se canta, y cantarlo en todas partes. Tengo vivo el recuerdo de ese extraordinario salsero que es Oscar D’Leòn, cantándole, en los años ochenta, a un público cubano que lo adoraba, que llenaba un coliseo de 15 mil localidades para escucharlo y cantar con él. Lo recuerdo feliz, arrojándose al suelo del aeropuerto de La Habana para besar la tierra de la isla al partir y, a las semanas, lo vi abjurando de su viaje a Cuba, cuando los magnates del disco en el Miami contrarrevolucionario, lo acusaron de comunista por cantar en La Habana, y amenazaron con cerrarle todas sus puertas, que eran también las más lucrativas de su realización como artista.

Oscar sabía que esa derecha, esa burguesía –y mucho menos el poder imperial que tenían detrás– no bromeaban: a Benny Moré, que era el mejor cantante de América Latina, la RCA Víctor no le grabó un disco más cuando decidió quedarse a vivir y a cantar en la Cuba revolucionaria.

Todo me lo explico, pero tengo la tristeza de que ya no podré escuchar a Rubén Blades como ese cantor de nuestra América que quiso ser.

Silvio Rodríguez

Link original de la carta de Silvio:

http://www.theclinic.cl/2014/02/26/combos-venian-silvio-rodriguez-le-responde-a-ruben-blades-por-su-dura-carta-contra-maduro/

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