EL MUCHACHITO DE LOS 10 MIL Y PICO DE FOLLOWERS
Pasándose la vida a la vera del esfuerzo
Pocos en este país se pueden jactar de haber tenido tanta suerte como la que ha tenido y tiene aquel muchachito de los 10 mil seguidores en Twitter. Llevar, por esas cosas del destino, el APELLIDO REAL del periodismo, un apellido por todos conocido, acceder a los medios con un simple llamado, ser objeto de todo tipo de reconocimientos y decir a viva voz ser – sin serlo – el representante de miles de jóvenes en el país, es sin duda tener suerte.
Es el muchachito que por esa suerte del destino estudió en el extranjero y gratis, y sin mayor esfuerzo alcanzó una profesión que ahora le sirve para vivir cómodamente; el mismo muchachito quien gracias a llevar un apellido famoso, pudo ubicarse en un gran trabajo, llegar a dirigir una revista élite a su corta edad, más bien por apellido que por capacidad personal, y ser, según muchos otros muchachitos del mismo círculo, referente de jóvenes críticos del poder, el cliché de moda en aquel círculo de muchachitos con suerte.
Al muchachito de los 10 mil y pico de seguidores, la profesión le llegó con la gracia del comunismo, el que hoy curiosamente desprecia con gran asco. Sin embargo, lleva el KARMA de haber llegado a ser profesional gracias a un sistema socialista y gracias a Fidel Castro, quien lo tuvo y lo mantuvo gratis en San Antonio de los Baños, la mejor escuela de cinematografía de la región; una escuela en donde, por su alto nivel de enseñanza y preparación, se necesita algo más que deseo para poder ingresar. Pero si tomamos en cuenta que el prospecto de estudiante es hijo de un conocido periodista político que se encaramó en tres gobiernos – Sixto Durán Ballén, Abdalá Bucaram y Fabián Alarcón – aquel deseo se convierte en suerte, y la suerte, en realidad ( su padre, funcionario gubernamental que en corto tiempo adquirió amplia experiencia en la burocracia, aprovechó desde el poder, todos los caminos para conseguir la tan ansiada beca para su hijo ). Y así el muchachito de los 10 mil seguidores pudo llegar a Cuba y no gastar un centavo para estudiar, vivir, y hasta rumbear en la Isla, y finalmente graduarse gracias al sistema – socialista – del que reniega. Qué suerte.
La suerte nunca ha abandonado al muchachito de los 10 mil seguidores. Apenas graduado en Cuba, heredó la empresa de su padre. Sin esfuerzo alguno llegó a tener una productora de televisión con todos los artefactos necesarios para trabajar en la profesión que le regaló el gobierno cubano. Editoras, cámaras de televisión y hasta contratos armados, por cierto contratos con los gobiernos de turno, ya que su padre como buen político aseguraba flujo comercial en su productora; entonces, la oscura productora simplemente cambió de dueño, de padre a hijo. Eso sí es tener suerte.
Y tras la productora vino la revista de las portadas lluchas, también de suerte, su apellido sirvió de mucho para que los aliados del banco que está en todos los negocios, consideren contratar como Editor en Jefe al hijo primogénito del REBELDE DE LA TELEVISION, con la premisa de que a éste más vale tenerlo de amigo. Editor en Jefe, un muchachito que anteriormente no había escrito nada en ninguna revista, es tener suerte.
Entonces el muchachito de los 10 mil y pico de seguidores tiene la suerte de hablar en los medios sin mayor esfuerzo. En realidad todo lo que ha hecho en su corta vida ha sido sin esfuerzo, hace una oposición sin esfuerzo, recogía firmas para cambiar al gobierno sin esfuerzo – porque sus peones hacían todo el trabajo – convocaba a marchas contra el régimen sin esfuerzo, ya que no le iban más de 30 muchachitos, los mismos muchachitos de su círculo de la suerte.
Escribe sin esfuerzo, porque muchas de las historias plasmadas en su blog son falsas, no ha hecho ningún esfuerzo para comprobar la autenticidad de la historia contada.
Es el muchachito que sin esfuerzo alguno ha llegado a tener 10 mil y pico de seguidores en el Twitter, el muchachito de la suerte, el del ningún esfuerzo, el muchachito del APELLIDO REAL.





